En 2018, La Venta Nueva alcanza un hito que trasciende el tiempo. Cien años desde que todo comenzó. Cien años desde que nuestros abuelos, Pedro Pérez Perera y Matilde Bethencourt Miranda, dieron vida a una pequeña tienda en la calle de La Hoya, en La Orotava.
Aquel rincón, humilde en sus inicios, fue bautizado por la gente como “la venta nueva”, un nombre sencillo que nacía de la novedad, sin saber que acabaría convirtiéndose en símbolo de continuidad, esfuerzo y crecimiento.
Los orígenes de La Venta Nueva
Quizá en aquel momento no imaginaron que aquel pequeño proyecto echaría raíces tan profundas. Que con el paso de los años crecería, evolucionaría y se transformaría en un referente para toda una provincia.
La segunda generación y el crecimiento del negocio
La segunda generación, encabezada por Camilo y Antonio Pérez Bethencourt, tomó el relevo en circunstancias difíciles, siendo aún muy jóvenes. Con determinación y visión, supieron convertir aquella tienda en una empresa sólida.
Durante años, La Venta Nueva se convirtió en destino obligado para quienes buscaban productos especiales, difíciles de encontrar, llegados desde distintos puntos de Europa.
Fue una etapa de expansión, de abrir puertas, de traer al presente lo que aún no estaba al alcance de todos. Y así, poco a poco, el nombre de La Venta Nueva empezó a resonar más allá de su origen.
Adaptación al mercado y desarrollo mayorista
Con la llegada del turismo, supieron leer el momento. Adaptarse. Crecer. Evolucionar. Así nació su etapa mayorista, desarrollando el mercado y apostando por las primeras distribuciones en exclusiva, sentando las bases de lo que hoy es la empresa.
La tercera generación y la evolución constante
Hoy, la tercera generación continúa ese camino. Con la mirada puesta en el futuro, pero sin olvidar el origen. Modernizando procesos, incorporando nuevas áreas como la logística a terceros y adaptándose a un entorno en constante cambio.
Un siglo de historia y compromiso
Cien años después, La Venta Nueva sigue siendo lo mismo en esencia. Un proyecto construido sobre el esfuerzo, la confianza y la capacidad de evolucionar sin perder su identidad.
Gracias por formar parte de nuestra historia
En este aniversario tan especial, queremos detenernos un instante para agradecer. A todas las personas que han formado parte de este camino. A proveedores, colaboradores y representados. Y, sobre todo, a nuestros clientes, que han confiado en nosotros incluso en los momentos más difíciles.
Gracias por hacer posible que la ilusión siga intacta.
Gracias por permitirnos seguir avanzando.
Gracias por formar parte de esta historia.